(...) No puedo elegir, me quedo aquí,
entre olas verdes y montañas azules

(Kirmen Uribe)

martes, 5 de mayo de 2009

Ciberinsomnio


Quedan seis horas para que suene el despertador y me caigo de sueño. Si no duermo mis ocho horas no soy nadie. Lo se. Cuando duermo poco las paso canutas. Y aquí estoy navegando de un sitio a otro, de un blog a otro con un ansia que me asusta. No veo el momento de irme a dormir. Llevo tres horas diciendo "ahora me voy". ¿Estare desarrollando alguna adicción? ¿Una ciberadicción?. ¿Habré pillado algún virus peligroso?. Ahora caigo que cuando empecé mi blog no me instalé antivirus en el cerebro ¿será eso?.

Dicen que en una adicción lo más importate es reconocer que se padece. No tengo ninguna duda de que el día que me suceda, si me sucede, lo reconoceré. De momento a mí no me afecta.
Duermo como un angelito, poco, pero como un angelito. En cuanto llego a la cama me duermo en cero coma un segundo...¡Pero este maldito ordenador que me tiene anclada y no me quiere soltar!. Ahora que todavía estoy a tiempo, me voy. Si me quedo más rato será demasiado tarde.

4 comentarios:

  1. Tranquila, es normal engancharse al ordenador. Leyendo blogs estupendos como el tuyo vuelan las horas...

    ResponderEliminar
  2. Me temo que padeces, como yo, adicción a la blogueína, como dice en su blog José Miguel Ridao.

    ResponderEliminar
  3. Hola, te devuelvo la visita. Me identifico plenamente con esta adicción, más de una vez he reflexionado en mi blog sobre ella. Es curioso cómo engancha la blogueína, pero a mí me parece que es una droga blandita y gustosita. Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. ¡¡Vaya trio me visita hoy!!...Yo si que paso estupendos ratos leyendo vuestras entradas.
    Roberto, gracias, viniendo de tí, es un halago que me deja contenta para toda la semana.

    Hola Jesús, encantadísima de que te hayas pasado por aquí y tienes toda la razón, va a ser la blogeina.Blogs como el tuyo tienen la culpa de esta adicción.
    Jose Miguel, igualmente bienvenido, un gusto recibirte. He leido alguna esas reflexiones tuyas y por supuesto ese nuevo cibergénero literario, las blogerias. De momento nuestra droga está legalizada, así que a seguir con el vicio.

    ResponderEliminar