(...) No puedo elegir, me quedo aquí,
entre olas verdes y montañas azules

(Kirmen Uribe)

sábado, 8 de enero de 2011

Mi aportación a la ciencia


Antes, cuando pelaba cebollas lloraba mucho, no lo podía evitar,a no ser que fueran Cebollas de Fuentes de Ebro que esas no pican nada de nada. Me empezaban a escocer muchísimo los ojos y me caían lagrimones como puños. No era capaz de pelar una cebolla entera. Probé diferentes trucos infalibles de esos de las revistas, y tampoco. Al final encontré mi propio remedio, y éste, infalible de verdad. Los críos se van por los suelos cuando me ven, el pequeño me dice que estoy un poco loca cuando me pongo las gafas de natación y el delantal....pero ya no lloro, ni una gota...y aprovecho y les hablo de Góngora: "Ándeme yo caliente y ríase la gente". No hace falta que sean gafas de competición, con unas Tribord del Decathlon sobra, y además también son bastante buenas para nadar. A mí para hacer largos olímpicos me gustan las de cristales oscuros porque me molesta mucho el reflejo de la luz en el agua, pero reconozco que éstas para pelar cebollas no van muy bien. Son mejores las de cristal totalmente transparente, el primer precio, esas que tienen un cartelito debajo que dice, "Pensadas para la práctica ocasional de la natación y para pelar cebollas que no sean de Fuentes". No tienen pérdida.

2 comentarios:

  1. Gracias, Maite. Llevaba más de diez años buscando algún remedio efectivo.

    Si conoces otro para los ajos, que no sea pelarlos con los guantes de esquí puestos, no olvides dejarlo en tu blog.

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  2. Pues no te creas, Alejandro, que hoy mismo he estado en Decathlon y he visto unos guantes de forro polar por un euro que igual te solucionaban la papeleta...de todos modos, si hay alguna novedad, tranquilo que lo difundiré por el bien de todos.

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