(...) No puedo elegir, me quedo aquí,
entre olas verdes y montañas azules

(Kirmen Uribe)

sábado, 8 de agosto de 2009

Tiempo favorable


El tiempo que tardo en tender una colada, es lo que tardo en elaborar, una vez más, una teoría razonable. Una explicación de por qué las cosas son como son, y por qué deben ser así.

Las sábanas delante y los calcetines detrás. Cada cosa tiene su lugar. Cada uno elige dónde quiere estar, aunque implique renunciar a muchas otras cosas que harian el camino más fácil.

Se nubla un poco, espero que no llueva, si aguanta así, con el aire que hace la ropa estará seca enseguida. Todo es cuestión de tiempo. No se si hago lo correcto. Creo que sí, pero ahora todo lo que es y lo que va a ser se agita en mi cabeza, sin forma concreta, como una promesa de orden, de lo que puede llegar ser y de lo que no quiero que sea.

Con las últimas camisas que cuelgo el sol termina de salir débilmente. Suficiente para que el cielo deje de amenazar agua. Al final voy a tener suerte, la mañana está fresca y se barruntaba la tormenta.

El ruido de un pinza al desplomarse contra el suelo, como tantas otras veces, me hace sentir el golpe dentro, como algo que se quiebra...solo es una pinza. He perdido muchas.

En un rato la ropa estará seca. Tengo que acordarme de comprar pinzas. Ya quedan pocas.

En total unos cinco minutos. Más no he tardado. Cinco minutos dan para mucho.

8 comentarios:

  1. Con que ropa y pinzas eeeehhhh!! un euro por saber lo que pasa por esa cabeza tuya. Relajate y disfruta de tu Estella querida, con tus coladas y tu dia a dia en esa maravillosa tierra.
    Mil besos. R.O.V.

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  2. Oye, saber lo que estoy pensando no tiene precio...para todo lo demás...Master Card.
    Un besazo.

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  3. Un arte en un post, con situaciones tan cotidianas como simples.

    Un abrazo.

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  4. Lo cotidiano y lo simple es el cordón umbilical con la realidad, es la mejor fuente de inspiración.
    Gracias javier.
    Un abrazo.

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  5. Cinco minutos dan para mucho, para desarrollar una teoría y para tender la ropa, y si te soy sincero, siempre he pensado que es más valioso tender la ropa
    Un abrazo

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  6. Capitán, las cosas cotidianas son las más valiosas, tienes razón, pero ya sabes que la parte compleja siempre complica las cosas más simples. Me lo has enseñado tú.
    Un abrazo.

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  7. ¿Nunca descansa tu cabecita, Maite? Con una cosa tan cotidiana como es tender, te has sacado de la manga una entrada para tu blog... Sinceramente, te envidio. Ya ves lo poco que prospera el mío. Un abracico.

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  8. Javi, es que hay momentos especialmente propicios para darle al tarro, que para mí son: el coche (cuando voy sola), la ducha y el rato de tender la ropa. Ya ves, cada uno tiene sus cosillas, jeje...

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