(...) No puedo elegir, me quedo aquí,
entre olas verdes y montañas azules

(Kirmen Uribe)

Mostrando entradas con la etiqueta Pelis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pelis. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de mayo de 2011

Una de vikingos


Hoy ha tocado tarde de cine....¡cómo me gusta el cine!. Los peques querían ver una de un conejito que no sé qué le hace al conejo de pascua y la lía parda. Al final, si no hubiera quedado más remedio, hubiéramos ido a esa, pero he intentado negociar y ha salido bien la cosa. Nos hemos ido a ver Thor. Ellos han disfrutado con la peli y yo también...¡dios, qué ojos tan azules tiene este chico!, y ¿cómo puede estar tan guapo un dios vikingo con unos Levis de toda la vida?. También he estado atenta del argumento. Los malos muy malos, y los buenos muy buenos, la chica muy guapa y muy lista, el padre muy sabio y él tremendo.
Los tópicos de siempre: La lucha del bien y el mal, la búsqueda del destino de cada uno, la justicia universal, que en las pelis es como una ciencia exacta y una cosa que me ha gustado mucho: "La magia es aquello que la ciencia todavía no ha logrado explicar".
Yo quiero ser vikinga, y encontrarme con uno como Thor. No hace falta que tenga superpoderes, que ya los tengo yo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Apuntes sobre el talento...y los jedais.


Anakin, echadico a perder.


Después de una semana que parecía que no iba a terminar nunca y rematada el viernes con trasnoche de cena navideña y con madrugón el sábado para llevar a los peques al tenis, esta tarde ha tocado un monográfico de sofá, en todas sus variedades: siesta con manta, peli de las que no debería ver (Algo para recordar), interneteo al libre albedrío y un rato de lectura aprovechando que los peques quieren ver un episodio de Star Wars. Parece que eso me garantiza casi dos horas de paz y tranquilidad para leer...pero no. Mi gozo en un pozo. Resulta que yo no lo sabía pero es una película mucho más interactiva que la Wii sports; Anakin y Obi Wan Kenobi vuelan cada uno en su nave de combate, se comunican por un transmisor y se organizan para acabar con todos los malos. De repente empiezo a oir la película en estéreo. Resulta que uno se ha convertido en Anakin y otro en Obi Wan...repiten todo el diálogo, literalmente, en plan ¡Cuidado, cúbreme! ¡Tranquilo, estoy a tu derecha!....y termina la batalla aérea....llega la lucha de espadas laser y dan un salto del sofá...el salón se me ha llenado de Jedais...así es imposible concentrarse.
Intento abstraerme un poco más, apesar de que Anakin está a punto de caer en el lado oscuro, y sigo con el libro que me tiene enganchadísima. Se llama La educación del talento, de José Antonio Marina. Me lo ha dejado un compañero de trabajo que pensó que me podía gustar y la verdad es que ha sido un descubrimiento.
Pongo algunos apuntes que he ido tomando:
- La inteligencia humana es creadora porque descubre continuamente posibilidades en la realidad.
- Cuando un niño nace, nace un incansable buscador de posibilidades
- La motivación es el resultado de tres ingredientes:
   Motivación= deseo+expectativas+facilitadores (hábitos, esperanza, creencia en el éxito etc)
- Deberíamos invertir menos tiempo en clasificar a los niños y ayudarles más a identificar  y a cultivar sus      habilidades y sus dones naturales. (Howard Gardner en Frames of mind).
- Los sentimientos nos informan de cuál es el estado total de nuestro organismo, y, sobre todo, de cómo se están comportando nuestros deseos en su choque con la realidad.
- Las cuatro grandes destrezas para desarrollar la voluntad: Inhibir el impulso, deliberar, decidir y ejecutar.

 Y una que me gusta especialmente...
- Además de permitirnos apresar el mundo, el lenguaje nos permite tomar posesión de nosotros mismos.

Y para terminar, una cita de Werner Heisenberg que aparece en este estupendo libro y que confirma eso de que las respuestas parten de uno mismo: "La realidad no nos enseña nada, solo se limita a responder a nuestras preguntas. Si no le preguntamos nada, no nos dirá nada".

Me queda muy poquito para terminar el libro, pero la cosa galáctica se está poniendo muy chunga, hay mucha tensión en el ambiente y Anakin va por el mal camino, se masca la tragedia.Un ejemplo de un chavalín echado a perder, porque le ha fallado el talento principal, el de saber qué hacer con sus propios talentos y limitaciones.
Si la fuerza me acompaña, me lo terminaré hoy, sino, ya mañana.

sábado, 2 de octubre de 2010

Un momento para cada cosa


"Hay un momento para el valor y hay un momento para la prudencia" dice el profesor de Literatura de El Club de los poetas muertos. Para mí es el mensaje esencial de la película pero no lo recordaba así. La ví hace muchos años y lo que me caló entonces, igual que a los alumnos del colegio Welton, fué el famoso carpe diem.
Viéndola otra vez, después de tanto tiempo, y claro, con muchos más añitos, me doy cuenta de que hay un mensaje mucho más potente que el de "vive el momento": educar o formar a personas para que sean librepensadoras no significa sólo que se les aliente a perseguir sus sueños, a cuestionarse la realidad que viene dada o a ir contracorriente. Todo eso está muy bien pero además hay que entrenar a la gente en la resistencia a la frustración, de lo contrario lo que al final se consigue es gente mucho menos libre, exclava de sus pasiones y con cero resistencia a la adversidad.
Con el desenlace de uno de los chicos, queda demostrado que un potente motor como puede ser el idealismo, sin una alta dosis de realismo para compensar, tiene mucho peligro. O eso del anuncio de Pirelli: La potencia sin control no sirve de nada.
Tampoco recordaba este poema de E.E. Cummings que se recita en diferentes ocasiones en la peli:

"Me fui a los bosques
porque quería vivir sin prisas.
Quería vivir intensamente
y sorberle todo el jugo a la vida.
Para no descubrir,
a la hora de mi muerte,
que no había vivido."


¡Qué tres últimos versos tan bonitos!.
Pues estas son las cosas con las que me quedo de la peli, apesar de que hay mucho tópico, no está mal del todo...pero la tenía un poco mitificada. Supongo que me pasaria lo mismo si ahora viera Mazinguer Z, que en su tiempo me pareció el no va más... 

sábado, 28 de agosto de 2010

El origen de las ideas


Esta semana he visto Origen por segunda vez. No soy una friki del cine ni nada de eso. Bueno, igual un poquillo sí, pero muy poco. Tampoco soy una fan de Leonardo di Caprio. Es más, nunca me ha gustado. Demasiado yogurín, demasiado aspecto de niño bien.


Nunca antes había ido dos veces al cine a ver la misma película. En casa sí repito. Tengo mis pelis de cabecera que me pongo de vez en cuando. Pero esto de ir dos veces al cine en menos de quince días no lo había hecho hasta ahora. La primera vez me impactó y disfruté con lo desconocido, con el factor sorpresa, con la genialidad de la trama y con la posibilidad de poder interpretar el final. Me costó levantarme de la butaca. De hecho, cuando lo hicimos ya no quedaba nadie en la sala.

La segunda vez me fijé más en los detalles, en las marcas que permiten diferenciar el sueño de la realidad (no cuento más porque el que no la haya visto tiene que ir ya mismo) y aluciné de lo bien que están coordinados los tiempos en una historia tan compleja como la que se plantea.
La peli juega constantemente con dos planos; la realidad y el mundo onírico, que a su vez se complica con varios planos o niveles: el concepto de sueño dentro de un sueño, que casi todos hemos experimentado alguna vez, pero elaborado e hilado magistralmente. Y en ambos planos, el nexo de unión es el génesis de las ideas, el "origen" de una idea....que puede partir de nuestro consciente o de nuestro subconsciente, que en los sueños es cuando "trabaja" con más libertad y desarrolla todo su potencial.
Una idea puede modificar radicalmente la realidad...

"¿Cual es el parásito más resistente?
Una idea.
Una simple idea de la mente humana puede construir ciudades
Una idea puede transformar el mundo y reescribir las reglas."

Es curioso porque IDEA es una palabra que viene del griego y que significa "forma", y que deriva del término EIDON, que significa "yo ví"...lo que confirma mi teoría de que una vez que puedes "ver " algo, mentalmente, eso se queda ahí enganchado, anclado y es muy difícil sacarlo. Como un parásito.

Lo que me sigue intrigando es ese momento en el que una idea hace "clack" en tu cabeza y se queda ahí encajada. Yo ahora mismo tengo dos de esas muy potentes y alguna que otra pequeñita. De las dos potentes me encantaría descubrir el origen .

Idea, visión, sueño...tres constantes de la peli que no están necesariamente reñidas con la realidad. Ya lo decía Shakespeare: "estamos hechos de la misma materia que los sueños".

domingo, 8 de agosto de 2010

Sesión doble


Anoche ví dos pelis seguidas. No suelo hacerlo. Prefiero verlas de una en una, para saborearlas bien, sin prisa, pero ayer sí. Se me ocurrió ponerme "El secreto de sus ojos", pelicula que me habían recomendado insistentemente dos amigos, por separado. Se da una combinación tremenda: Ricardo Darín, que me gusta muchísimo, y la historia, que me impacto mortalmente: tocada y hundida. Igual que si me hubieran puesto una carga de profundidad. Incapaz de irme a dormir después de verla. Incapaz de seguir creyendo que uno le puede dar la espalda a lo que quiere de verdad...¿Cómo se hace para vivir una vida vacía?...en esta escena, se me caen los palos del sombrajo...Por cierto, la banda sonora una preciosidad que ayuda definitivamente a que la historia se me quedara clavada.

Tenía dos opciones, o pasar la noche en blanco o buscar plan B, y el plan B fué ponerme una película "antídoto": "Los hombres que miraban fijamente a las cabras", con otro de los que me gustan, George Clooney. Hacía tiempo que no me reía tanto con una película. Una unidad de élite de iluminados, de guerreros Jedai con poderes paranormales, un destacamento enterito en Irak alucinando con el LSD y un George Clooney que está tremendo en su papel de soldado "flower power".

Las tres de la mañana me dieron, pero como no había que madrugar me pude permitir la sesión golfa.

En las dos pelis, al final, aunque no tienen nada que ver la una con la otra, el leit motiv de las vidas de los protagonistas son sus sueños y la pasión que no puede abandonarse.

domingo, 25 de julio de 2010

Cosas misteriosas


No he ido con esperanza de ver una gran peli esta tarde. Tocaba sesión de dibujos y me he llevado hasta un cuaderno por si me aburría y me apetecía ponerme a escribir algo. Pero no. He sacado el cuaderno para apuntarme una frase del corto con el que Pixar nos sorprende antes de que empiece Toy Story. Se llama Dia y noche y es una pequeña gran obra de arte. El tema es el miedo a lo desconocido, y la cantidad de cosas que podemos perdernos por rechazar algo nuevo o diferente, sólo por ser eso, diferente.

Después de la genialidad del corto, Toy Story 3 me ha sorprendido, me ha encantado y la he disfrutado como una enana. Es realmente divertida y tiene algunos momentos estelares.

La frase del corto:

Las cosas más bellas del universo son las más misteriosas...

Y mientras veía la peli, pensaba en mi muro misterioso, que desde el día en que me dí cuenta de que me dolía el estómago si estaba con él y si no también, me tiene descontrolada. Y me preguntaba, como he hecho tantas veces, cúal fué el puñetero momento en el cambió el asunto, cuándo pasó la cosa de cero a cién y cómo no me dí cuenta de que estaba pasando...aunque supongo que no me hubiera servido de mucho.
Que sí, que lo misterioso es muy bello, pero que es agotador, también.

PS:Recomendación para los que tengais hijos, sobrinos, ahijados, hijos de amigos o cualquier niño que tengais a mano: ver la peli.

domingo, 18 de julio de 2010

Y para rematarlo, al final se muere y no me acordaba.


Hoy ha sido uno de esos días tontos que se tienen de vez en cuando. En vista del cariz empalagoso que estaba tomando la tarde y para aplicar la técnica de "¿No quieres sopa...?, pues toma dos tazas", me he puesto a ver "Memorias de África" y luego me he escuchado enterito "Paraiso expres" de Alejandro Sanz. Prefiero hacerlo así. Las maniobras de esquiva, al final no me sirven para nada, así que soy más partidaria de la terapia de choque.

Lo de Memorias de África ha sido un trago, ¡Qué bonita película! ¡Qué pedazo de fotografía! ¡Qué gran historia! ¡Qué guapo Robert Redford!..Y qué panzada de llorar.

Pues ya está, si hoy he superado el dramón de Memorias de África, puedo estar contenta... Y seguimos forjando el caracter.

sábado, 8 de mayo de 2010

Cazadores de sueños

Carlos subiendo al campo 2 , en el Annapurna.

Me comentaba hoy mi hermana que han estado viendo una entrevista que le han hecho al montañero aragonés Carlos Pauner, que acaba de regresar de Nepal, de conseguir hacer la cima del Annapurna. En este viaje han perdido a su compañero Tolo y Carlos decía que en su carrera ya ha perdido a once compañeros. Mucha gente no entiende que haya personas que dejan todo por irse a escalar montañas jugándose la vida. Hace días, hablando de ésto con unos compañeros se generó un debate con posturas bastante opuestas. Básicamente los que pueden entender sus motivaciones y los que no. El presentador que ha entrevistado hoy a Carlos Pauner parecía ser de éstos últimos, a juzgar por las caras que debía poner cuando iba escuchando lo que han pasado estos días los miembros de la expedición al Annapurna.
Carlos lo ha explicado muy claramente: No concibo tener un sueño y no ir tras él, al final tienes que hacer lo que te dice el corazón.
Esta noche mi plan es ver este documental sobre una de las expediciones más duras de Pauner. Aquella en la que se le dio por muerto en el Kangchenhunga y después de dos días apareció en el campo base en contra de todos los pronósticos. Aparte de que el documental tiene una pinta estupenda, estos días yo necesito ver este tipo de historias. De cazadores de sueños y de gente que no se rinde.

sábado, 1 de mayo de 2010

El pianista


Me gusta ponerme películas por la noche, a partir de las diez o las once que es cuando la casa está en silencio y apenas hay tráfico en la calle. Apago casi todas las luces, y ya solo estamos la peli y yo.



Hacía unos días que no me ponía ninguna. Tengo alguna nueva que me apetece ver y alguna que ya he visto que quiero repetir. Al final esta noche me he puesto El pianista, que no había visto.



Pero no hay manera. Es una película de las que me gustan, en otras circunstancias, ahora mismo estaría totalmente metida en la historia, sin importarme lo que pasa a mi alrededor. En cambio, miro a la pantalla de la televisión y no veo nada. Me cuesta concentrarme en otras historias.

Han encerrado a los judíos en un ghetto de un barrio de Polonia, y han levantado un muro...y pienso en mi muro, y se me hace un nudo en el estómago y ya me dan igual los judíos, los polacos y los alemanes.

Voy a ponérmela otra vez, desde el principio. Es una buena peli. Qué envidia me dá cuando veo a alguien tocar el piano. Me encantaría saber.

viernes, 23 de abril de 2010

Cada loco con su tema


Para no perder las buenas costumbres, los peques se han puesto "La Guerra de las Galaxias. El ataque de los clones". Uno se ha quedado dormido (no me extraña).El otro se dedica a darle al FF cada vez que sale una escena de amoríos entre Anakin y la princesa Midala y se va directo al grano: batallas , persecuciones y duelos con espadas láser...pero cada uno con lo suyo. Mientras el imperio galáctico se convulsiona, yo pienso en mi muro, hecho con piedra aragonesa, con unos sillares firmes de esos que uno no puede ni mover y me pregunto si lo que hay detrás merece la pena como creo, aunque en realidad sé lo que hay, y sé que eso es exactamente lo que quiero.

Me caigo de sueño, me aburre la peli y no puedo concentrarme para leer. Es mejor que no me ponga música, es contraproducente porque termina con las pocas defensas que me quedan, y eso no me conviene.

¡Qué rollazo de película!...Qué rollazo no poder decir, hola, qué tal, yo bién, aquí, echándote de menos...percibo perturbaciones en la fuerza. En la mía, quiero decir. Esta noche flojea. Yo quiero tener el temple del maestro Yoda, o el temple de un muro.


domingo, 4 de abril de 2010

Otro episodio


Por enésima vez los niños están viendo La Guerra de las galaxias, episodio no se qué...estoy con ellos en el salón, ellos absortos en la peli, como si fuera la primera vez que la ven y yo absorta con mi portatil, como si fuera un juguetito recién estrenado. No presto atención a la historia, pero en un momento dado escucho que Obi Wan Kenobi le dice Anakin Skywalker:


No dejes que tus sentimientos te dominen


¡Dios mío, no lo soporto más!, voy a convertirme en un Jedai.


Ps. Cambio colección completa de La Guerra de las Galaxias (los seis episodios) por colección menos profunda que contenga títulos del tipo: La ciudad no es para mí, Aterriza como puedas, Nobleza baturra, Los bingueros, Algo pasa con Mary, Los chicos del PREU....cosas así.

sábado, 20 de febrero de 2010

Los Gormitis no dan la felicidad...pero ayudan.


En esta vida hay que ser valiente, así que hoy he hecho una de las cosas más arriesgadas que podía hacer. Me he olvidado de experiencias traumáticas pasadas, he reseteado mi memoria histórica, he respirado hondo y he decidido que me iba a hacer la compra con los niños.

He pensado que nunca hay que perder la esperanza en que las cosas cambien, que hay que volver a dar oportunidades a las personas, sobre todo si tienen ocho y cinco años...así que con la mente limpia y sin rencores, nos hemos montado en el coche y les he dicho: "Nos vamos a comprar al Dia de aladito de casa". El Día que tenemos en el barrio es muy grande y suele estar medio vacío, así que me ha parecido una buena alternativa a Mercadonas y Carrefoures varios que ya hemos visitado y cuya experiencia prefiero no recordar.

El primer conato de conflicto ha sido en el coche: "¿Que vamos a comprar?".....pregunta trampa seguro.

-Leche, detergente,unas cuantas cosas que necesitamos para casa...- Les he dicho

- ¿Y Gormitis?- me ha preguntado muy indignado el pequeño.

- No, Gormitis no.- He respondido con mucha calma y pensando en los 60 o 70 muñecajos de serie 1, 2, 3, 4 y creo que 5, que tienen por casa.

Y aquí ya ha hemos tenido sublevación en masa, los dos protestando a la vez y diciéndome que si fulanito tiene la colección completa, que si ellos no, así que he pensado que era el momento de ponerse profundos...

Vamos a ver,¿ Y por tener la colección completa vais a ser más felices?, les he preguntado,sin calcular bien las consecuencias, porque su respuesta ha sido un Siiii!! rotundo.

Pues nada, ha tocado dar una vuelta de tuerca más:

-Venga, pensad cada uno las cosas que os hacen más felices y el que lo haya pensado que lo diga, a mí por ejemplo, lo que me hace más feliz es que mis niños me des un beso y un abrazo.

Y dicho esto, me he quedado esperando sus respuestas, que me han dejado a cuadros.

El pequeño ha dicho cuatro cosas y en orden de más a menos importante:

1- Querer mucho a Dios.

2- Querer mucho a mis papás.

3- Obedecer a mis papás.

4- Tener la colección completa de Gormitis.


Y ha añadido, bueno, y disfrutar de todas las cosas.

Yo que iba conduciendo, le miraba por el retrovisor flipando en colores.

El mayor ha pensado que era un buen rankig y lo ha hecho suyo también.

Así que encantadísima con el par de angelitos que tengo he pensado que hoy la compra no iba a ser esa experiencia traumática que suele ser....si, si...

Pues ha sido como siempre. No voy a entrar en detalles. Prefiero olvidar.

Sólo mediante el chantaje de "esta noche no hay peli ni pizza"he conseguido poder pagar, eso sí, sin que el de seguridad nos quitara el ojo de encima.

A pesar de todo, en estos instantes estoy tremendamente feliz porque he conseguido convencerles de que no vieramos esta noche ninguno de los episodios de Star wars. No lo hubiera soportado más. Nos toca "El Cid, la leyenda". Otro día hablo de este bodrio de historia que han hecho, que ahora los peques están viendo la peli tranquilitos y tengo que disfrutar el momento, que no sé lo que va a durar.

Pero que se han cargado la historia del Cid, ¡¡Pedazo de bodrio!!

miércoles, 10 de febrero de 2010

Episodio Primero. The beginning.


Se me está starwarizando el cerebro. Hace tiempo que me lo noto. Es normal. En mi casa últimamente sólo se ve La Guerra de las Galaxias; Episodio I, Episodio II, Episodio III, y así hasta terminar las seis...y vuelta a empezar. Es el eterno retorno.


Se me ocurrió explicar a los peques que en realidad la cuarta era la primera, y que en realidad el malo era el padre, que en realidad en la uno (que se estrenó la cuarta) era bueno, pero que el lado oscuro..., en fin, todo el mundo conoce la historia, que me pierdo.


El caso es que intentando explicarles el orden cronológico de la historia pensé que la moda ésta de hacer el principio al final tenía que tener un sentido. Y se lo encontré. Pensé en todos los cuentos infantiles que me sé, y por un lado o por otro, todos hacen aguas, hay algo que no termina de cuajar...¡Claro!, les falta el "Episodio Primero. The beginning". Ese que hace que al verlo digamos ¡Ah, claro!, Ahora entiendo todo...y vas atando cabos.

Ya estoy viendo el "Episodio I de Caperucita Roja": La campiña francesa, año 1800 y pico. Una hermosa joven, de nombre Matilde (que más tarde se desvela que es la famosa abuelita) le confiesa a su madre (la bisabuela de la que luego todos conoceremos como Caperucita), que se ha enamorado de un apuesto parisino de nombre François. El tal François, después de vivir un tórrido romance con Matilde, un día la abandona sin dar explicaciones. No quiere hacerla sufrir porque él no es un hombre cualquiera. Es un Licántropo (el que luego será el famoso Lobo feroz), condenado a ser malo malísimo el resto de su vida. Pero él, enamorado perdidamente de Matilde, permanece vagando errante en el bosque del cuento que todos conocemos para proteger a su hija (la madre de caperucita), cuya historia se desvela en el Episodio Segundo, y todo se aclara en el Episodio Tercero, y ya con todo bien explicadito, empieza "Caperucita Roja. El cuento". Así si.

martes, 9 de febrero de 2010

Acción-reacción.



"Si queremos a alguien y no se lo decimos,

¿De qué nos sirve si no?"



De la película Camino, que estoy viendo hoy por tercera vez en poco tiempo.

Los niños ven las cosas de otra manera.

Y tienen un arma muy poderosa que se llama imaginación.

jueves, 4 de febrero de 2010

La pelota vasca


El Domingo pasado estuve viendo la película documental La pelota Vasca, de Julio Medem. La encontré hace un tiempo en uno de esos montones de pelis de oferta que ponen en Carrefour y me la llevé a casa.

La sensación que se me quedó el Domingo por la tarde fué de profunda tristeza. Después de tantos años, de tanto dolor y de tanta sangre (más de 800 víctimas) parece que no cambian las cosas. No hay voluntad de paz. Algunos se siguen considerando los abanderados de la liberación de Euskalherria, si, esa identidad nacional formada por siete provincias, cuatro españolas y tres francesas.

Asesinar en nombre de Euskadi es faltar al respeto a todos los vascos. Cada uno tiene derecho a elegir qué tipo de vasco es...pero parece que todo el mundo no piensa lo mismo. Parece que tiene que haber alguien que decide quién es el vasco auténtico y quién no.

La película es una sucesión de testimonios. Todos tienen el mismo peso. Todos valen lo mismo: el del fundador de ETA, el de Otegui, el de Arzallus, el de los familiares de los presos vascos, el de una viuda de un vasco que tenía ideas propias, el de un hijo de un vasco que tenía ideas propias, el de un amputado en un atentado, que sigue teniendo ideas propias....En la película todos exponen sus ideas y todos son escuchados. En el día a día las cosas no están tan igualadas.

En el día a día en el Pais Vasco pensar diferente es una provocación. Y apesar de eso, muchísima gente piensa diferente y cree en una Euskadi libre para todos.

Gracias a esa gente que no tiene miedo algún día, de verdad, habrá libertad.


"La victoria no se obtiene por el número de muertos, sino por el número de aterrorizados"

(Proverbio árabe)

sábado, 23 de enero de 2010

Tarde de cine


La primera peli que recuerdo haber visto en el cine es Peter Pan. Creo que fué en La Gran Vía, en Madrid.

El cine hoy ya no es lo mismo. Antes era algo mágico y hoy es una especie de berenjenal.

Hoy he ido con los peques a ver Avatar (impresionante, por cierto). He ido a lo que antes era EL CINE Palafox. Hoy, LAS SALAS Palafox. Creo que son once. Nada más entrar, parada obligatoria en esa especie de Mac Donalds de las palomitas que hay montado a la entrada. Sablazo de diez euros por unas palomitas y tres bebidas. De allí, iniciamos camino en busca de la sala. Por lo visto hay que subir dos plantas. Afortunadamente hay escaleras mecánicas, me siento como en El Corte Inglés. El camino se me hace eterno, con la litrona de cocacola en una mano y el pozal de palomitas en la otra, los niños correteando por alrededor y haciendo el capullete en las escaleras (vamos, provocando tapones que cabrean bastante al personal). Por fín llegamos a una puerta en la que pone "Sala 8". Genial. Me dirijo hacia allí. La gente que va detrás de mí me sigue. Abro y es una salida de emergencia. ¡Qué mal señalizado está esto! Yo no he obligado a nadie a que me siga, pero es que algunos van como los borregos. Me giro y justo enfrente está la auténtica y verdadera entrada de la sala 8, voy para allá. Llevo las entradas en el bolso así que le doy la cocacola al acomodador para buscarlas y le pido a la chica que reparte las gafas 3D que me las ponga, que ya no tengo más manos. El acomodador me devuelve la Cocacola. Qué majo.

Cuando nos hemos quitado los abrigos, colocado las bebidas y las palomitas en lugar seguro para evitar derramamientos y el móvil puesto en silencio, me dispongo a disfrutar de la peli, por fín.

Cuando está la cosa más emocionante, observo que Santi no para quieto con el meneito de las piernas. Este es como yo, pienso, que a mí me pasa lo mismo siempre...pero no, es que se hace pis. Al pequeño no puedo dejarlo allí solo, así que mentalizo a los dos para hacer una salida discreta y sin llamar demasiado la atención. Salimos al baño, que por supuesto está dos plantas más abajo. Se accede por la salida de emergencia, que ya me la conozco. Lo encontramos. Obligo al pequeño a que haga uso de la instalación, ya que estamos allí. Luego, vuelta a la sala por las escaleras mecánicas. Unos diez minutos de peli nos habremos perdido.

Aparte de esto, pues todo muy bien. Lo de 3D impresionante. Con las gafas te dan hasta un sobrecito con una toallita limpiacristales, que por cierto, el pequeño se ha creido que eran toallitas de esas de limón que ponen en las bodas cuando comes marisco y he tenido que decirle que ni se le ocurriera chuparse las manos después de limpiárselas con la dichosa toallita.

La película me ha encantado. Volvería a pasar por lo mismo. Ha merecido la pena.