(...) No puedo elegir, me quedo aquí,
entre olas verdes y montañas azules

(Kirmen Uribe)

Mostrando entradas con la etiqueta Filosofadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofadas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cuando me pongo positiva, me pongo insoportable.




Hace un par de días alguien me reprochaba algo así como "es que tú eres muy positiva, siempre ves el lado positivo de todo...". "...Pues claro"- le dije." ¿Qué tiene eso de negativo?, yo no lo veo....como sólo veo lo positivo".

Y luego pensaba que pudiendo elegir, por qué voy a tener que elegir ver el lado negativo. No me da la gana, es muy aburrido, es agotador. Las dificultades, los inconvenientes, los obstáculos son algo con lo que hay que convivir. Eso no se elige.

Los hechos vienen dados. Pueden ser buenos, malos o regulares. Cómo yo me los tome no viene dado, lo elijo yo.

Hay muchos motivos para elegir ver el lado positivo, por ejemplo:


- Se gasta menos energia

- Se ahorran disgustos.

- Se contagia.

- Si se hace con regularidad termina saliendo solo.

- Y hasta te crees lo que dices.

- Alarga la vida, casi seguro.

Y sí, muchas veces me dan ganas de decir ¡vaya mierda!, pero espero a que se me pase, y al final se pasa.
Y otras veces cuesta encontrar algo positivo, pero en esos momentos no hay nada como recurrir a modelos, pensar en figuras que por su comportamiento y su actitud ante las situaciones sirvan de inspiración. Y así lo hago, recurro a mis dos referentes: Vicky el vikingo y la abeja Maya. Si ellos pueden, yo puedo.






viernes, 8 de octubre de 2010

Intuyo, luego existo.



La intuición viene a ser algo a sí como un cálculo de probabilidad. Es algo que hacemos todos de un modo más o menos habitual, lo que pasa es que algunos nos fiamos de ella y otros no. Y hacemos este cálculo porque aunque no tenemos una respuesta clara para una situación, tenemos respuestas de otras situaciones parecidas que hemos vivido o que hemos visto. Y además, tenemos en cuenta otras variables que conocemos gracias a la experiencia. Es decir, que normalmente tenemos muchas más respuestas de las que creemos, pero no nos escuchamos.
En muchas ocasiones puede parecer que la intuición es como una revelación divina o algo así, porque el ejercicio de deducir y de conectar experiencias pasadas con escenarios presentes se produce de un modo casi "automático". Es lo que sucede cuando parece que tenemos claro cómo actuar ante una situación nueva, pero no sabemos por qué. Ese no saber por qué nos puede llevar a no fiarnos de nosotros mismos, porque no tenemos un argumento. Sin embargo la idea está ahí. Algunas veces cogemos esa intuición, la metemos en una bolsa de plástico con un pedrusco  dentro y la tiramos al mar.
Yo no soy capaz de hacer eso. Mis intuiciones se convierten en algo crónico y si no las escucho terminan en metástasis, lo inundan todo, no me dejan vivir , ni me dejan dormir porque sueño con ellas, y me despierto y es lo primero que pienso, y me meto a la ducha y se meten conmigo, y estoy en una reunión y se empeñan en que les preste atención, y tengo muy claro lo que hay que hacer, y lo hago...y casi siempre sale bien.
Pero esta vez es diferente, porque no sé en que se ha basado esta dichosa intuición mía para decirme las cosas que me dice, pero la tengo muy pesadita.

Y unas frasecitas sobre el tema:

"La intuición es un conocimeinto que trasciende la lógica; sólo aquellos que son capaces de trascender las limitaciones de la lógica y el análisis son capaces de responder creativamente."
(Osho Rajneesh)


"El intelecto tiene poco que ver en la vía del descubrimiento. Hay un chispazo en la conciencia, llámese intuición o como se quiera, que trae la solución sin que uno sepa cómo o por qué."
(Albert Einstein)

Y la que más me gusta:

"Saber cómo elegir el camino del corazón es aprender a seguir la intuición. La lógica puede decirte a dónde podría conducirte un camino, pero no puede juzgar si tu corazón estará en él."
(Jean Shinoda Bolen)

............................................................

sábado, 2 de octubre de 2010

Plastidecor, 24 colores.



Rodeando los límites de la fragilidad, para no rozarla, para no despertarla. Para no reconocer que hay teclas que es mejor no tocar.
Evitando la expediciones arqueológicas a las profundidades de eso que se llama memoria, porque lo malo está olvidado y lo bueno puede parecer doloroso , por lejano.
Recordando las lineas que trazaba desde la inocencia, con pinturas de colores, hacia eso tan lejano, que se llamaba futuro. Y ahora ya he estado allí.
Sacando punta a esas ceras, buscando colores perdidos y mezclando los que me quedan para inventar otros nuevos.

Un momento para cada cosa


"Hay un momento para el valor y hay un momento para la prudencia" dice el profesor de Literatura de El Club de los poetas muertos. Para mí es el mensaje esencial de la película pero no lo recordaba así. La ví hace muchos años y lo que me caló entonces, igual que a los alumnos del colegio Welton, fué el famoso carpe diem.
Viéndola otra vez, después de tanto tiempo, y claro, con muchos más añitos, me doy cuenta de que hay un mensaje mucho más potente que el de "vive el momento": educar o formar a personas para que sean librepensadoras no significa sólo que se les aliente a perseguir sus sueños, a cuestionarse la realidad que viene dada o a ir contracorriente. Todo eso está muy bien pero además hay que entrenar a la gente en la resistencia a la frustración, de lo contrario lo que al final se consigue es gente mucho menos libre, exclava de sus pasiones y con cero resistencia a la adversidad.
Con el desenlace de uno de los chicos, queda demostrado que un potente motor como puede ser el idealismo, sin una alta dosis de realismo para compensar, tiene mucho peligro. O eso del anuncio de Pirelli: La potencia sin control no sirve de nada.
Tampoco recordaba este poema de E.E. Cummings que se recita en diferentes ocasiones en la peli:

"Me fui a los bosques
porque quería vivir sin prisas.
Quería vivir intensamente
y sorberle todo el jugo a la vida.
Para no descubrir,
a la hora de mi muerte,
que no había vivido."


¡Qué tres últimos versos tan bonitos!.
Pues estas son las cosas con las que me quedo de la peli, apesar de que hay mucho tópico, no está mal del todo...pero la tenía un poco mitificada. Supongo que me pasaria lo mismo si ahora viera Mazinguer Z, que en su tiempo me pareció el no va más... 

martes, 28 de septiembre de 2010

Rebeldes con causa


Siempre digo que me gusta lo que hago, entre otras cosas por la cantidad de temas diferentes en los que me veo envuelta; por la sensación de estar siempre construyendo (o reconstruyendo) algo. Pero entre todo lo que ocupa mi tiempo hay una cosa que me parece verdaderamente apasionante y que me llena muchísimo, que es hacer que los demás se cuestionen las cosas. Que se pregunten ¿por qué? o ¿por qué no?. Que no den nada por hecho, que piensen por si mismos y que tomen las decisiones sin miedo. Aunque no sean las acertadas en alguna ocasión. A veces pienso que lo que estoy haciendo es formar un ejercito de rebeldes anarquistas, insumisos y contestatarios antisistema. Pero me aburre mucho estar rodeada de gente que dice sí a todo porque es lo correcto.
Cuestionarse la realidad no significa estar en contra de ella, significa cambiar el punto de vista, verla desde otro lugar distinto al mío, ponerle un filtro de otro color, tener en cuenta elementos que la pueden modificar y muchísimas cosas más.Ayudar a desarrollar el pensamiento crítico, y la confianza necesaria para apechugar con las propias decisiones, en la gente que está a mi aldededor es algo que compensa con creces los momentos de tensión de estrés o de carga de trabajo que pueda tener. A veces puede resultar agotador, que tu equipo se cuestione todo. Tiene su parte de riesgo, pero el cuestionamiento provoca cambio, avances, mejoras, movimiento, en fin, un cacao. Pero sin cuestionamiento, sin crítica, sin caos, no hay mejora, ni hay nada. Y al final, todos somos "buscadores" de algo, curiosos y exploradores, como los niños... por naturaleza...y no conviene ir en contra de la naturaleza.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La dirección del viento





Siroco, Mistral, Cierzo, viento del Norte, Alisios, Tramontana...y no sé cuantos vientos más.




"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas."

William George Ward


Pues nada, hay que ajustar las velas, pero con optimismo, que una cosa no quita la otra. Aquí, somos más de Cierzo...pero a veces a mí me parece que afecta más el Siroco, por lo que veo a mi alrededor. Es una percepción. Nada más.




martes, 7 de septiembre de 2010

Sueños y plan B


Dos de mis departamentos más importantes están en conflicto. El Departamento GS (generador de sueños) que tiene una importante sección de I+D, se siente traicionado por el departamento TD (toma de decisiones). Lo acusa de actuar de manera individual, sin tener en cuenta el trabajo que desde GS se está desarrollando desde hace un tiempo. En TD dicen que han hecho el trabajo para el que están contratados y que asumen que no siempre sus decisiones son populares pero que están seguros de que son las mejores.
Son dos departamentos que funcionan fenomenal, con objetivos claros y buenos resultados, pero mi reto es que aprendan a trabajar juntos. El resultado sería espectacular.

Debido a esta falta de consenso entre ambos departamentos, estos días me recuerdo a mí misma, muchas veces, para convencerme, a modo de mantra, una idea de Randy Paush (La última lección), que viene a decir algo así como que aunque no alcancemos un sueño, todo lo que hemos hecho para conseguirlo nos conduce a lugares, que aunque no fueran exactamente los esperados, pueden ser igual de buenos o mejores, que lo que nos habíamos planteado. Los de TD aplauden este planteamiento y se comprometen a no echar por tierra el trabajo de GS. Los de GS, un poco más puristas, se han apuntado a un taller de gestión del cambio. Al menos parece que hay voluntad de entendimiento.

Yo creo que estoy empezando a creerlo. El siguiente paso es verlo.

martes, 31 de agosto de 2010

Montaña rusa


De repente noto que se me encoge el estómago y que no puedo estar sentada. Tengo que andar, aunque sea en círculos, pero necesito ese movimiento. Las pulsaciones cambian de ritmo constantemente y en ocasiones siento algo parecido al vértigo. Tan pronto estoy arriba, tan pronto estoy abajo. Al más puro estilo montaña rusa. Todo depende de quién esté alrededor, de quién tenga voz en cada momento, de quién tenga potestad para emitir juicios, cuando en realidad me gustaria que dependiera de mí, como me pasa siempre.

Que las cosas sean momentaneamente favorables no es garantía de nada. Lo único que puede garantizar algo es ser constante y aún así, nada es seguro. Hace tiempo hablé con alguien de esto. Hoy eres maravilloso, mañana nadie se acuerda de tí. Ni una cosa ni otra. Hay que saber alejarse de los extremos. Espero saber.

martes, 17 de agosto de 2010

Jornada de puertas abiertas


A veces me canso de ser fuerte. De ser tan lógica y de intentar aparentar que no me afectan las cosas. Pero también me cansa madrugar, y lo hago porque lo tengo que hacer, o también me cansa subirme a una montaña, pero lo hago, porque me gusta. Me cansa también echar a alguien de menos, pero lo hago porque no lo puedo evitar. Me cansa no poder evitar eso, y otras cosas que me hacen daño...pero como suelo ser fuerte, consigo que no me dañen...hasta el día que me canso. El día de puertas abiertas. Ese dia sin defensas, sin centinelas, sin control de accesos, sin antivirus, sin artillería antiaérea. El día libre del portero de discoteca que tengo contratado y que se encarga de seleccionar el que pasa y el que no.

Es el precio de exponerse, de elegir, de sentir, de vivir siendo consecuente. A veces cansa. Pero para descansar tengo toda la eternidad.

sábado, 14 de agosto de 2010

Correr riesgos


"El riesgo está en vivir", escuché decir a la madre del alpinista Iñaki Ochoa de Olza, muerto hace poco más de dos años en el Annapurna y del que ya hablé aquí .Desde que la escuché la tengo siempre presente. Denota dos actitudes que para mí son muy importantes: valentía y búsqueda de libertad.

Por eso me ha sorprendido encontrarme con este post en el blog de Francisco Alcaide Hernandez, y por eso traigo aquí las palabras que él pone de Alex Rovira.



Reírse es arriesgarse a parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Alargar el brazo para coger a otro es arriesgarse a implicarse.
Mostrar los sentimientos propios es arriesgarse a mostrarse uno mismo.
Exponer tus ideas o sueños ante una multitud es arriesgarte a perderlos.
Amar es arriesgarse a no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
Tener esperanzas es arriesgarse a perderlas.
Pero se tienen que correr riesgos.
Porque el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada.
Si no haces nada, si no arriesgas nada, tu existencia se oscurece.
Es probable que de este modo evites sufrimientos, pero no vas a aprender, a sentir,
a cambiar, a amar ni a vivir.
Encadenado a una actitud de miedo, uno se convierte en esclavo...
Y pierde su libertad.
Sólo eres libre si te arriesgas.

Álex Rovira

miércoles, 11 de agosto de 2010

La fórmula secreta


Aplíquese para conseguir el trabajo de tu vida, el amor de tu vida, lo que sea de tu vida...
Aplíquese esta fórmula siguiendo escrupulosamente el orden establecido.
Nunca pasar al paso siguiente sin tener el previo bien atado.

Pasos:
1- Saber lo que buscar.

2- Tener el valor de encontrarlo.

3- Mantenerlo.


Nada, sólo tres pasos. No puede ser más sencillo.

Si es que nos complicamos demasiado la vida.
Si algo falla, no funciona, o no termina de convencer a alguien, se pueden pedir responsabilidades a Pedro Amador, que es el creador de esta teoría.

lunes, 26 de julio de 2010

El nombre de las cosas


Parece que si no ponemos nombre a una cosa esta no existe, que si evitamos pronunciar determinadas palabras, estas no son. Parece que tenemos el poder de hacer desaparecer cosas dolorosas, sentimientos que no entendemos o hechos que nos desbordan solamente negándoles el nombre, la palabra, como si fuéramos Dios. Pero con nombre o sin él, con palabras o sin ellas las cosas siguen ahí, en nuestra realidad llena de otros nombres.

La palabra "muerte" es una de las más difíciles de pronunciar, por eso a veces buscamos sinónimos o circunloquios que suavicen algo tan tremendo, pero tan real y cotidiano como inherente a todos nosotros. Es una palabra fea que define una realidad que nadie desea. A mí tampoco me gusta. La pronuncio con respeto, con la boca pequeña y sin querer darle demasiada entidad, pero con la certeza de que algún día mi nombre y el suyo se encontrarán en una frase.

Lo maravilloso de las palabras es que pueden encontrar la belleza incluso en cosas así de "feas".

Esta tarde, y de ahí viene esto, he encontrado en una tarjeta que me llevé de La Campana de los perdidos, estos versos de Angel Guinda:


EL ÚLTIMO DESEO

Que la imagen que de mí te acompañe

sea una luz amable, alegre, viva.

Que no padezcas mi decrepitud.

Que no te enteres nunca de que he muerto.






...........

domingo, 25 de julio de 2010

Cosas misteriosas


No he ido con esperanza de ver una gran peli esta tarde. Tocaba sesión de dibujos y me he llevado hasta un cuaderno por si me aburría y me apetecía ponerme a escribir algo. Pero no. He sacado el cuaderno para apuntarme una frase del corto con el que Pixar nos sorprende antes de que empiece Toy Story. Se llama Dia y noche y es una pequeña gran obra de arte. El tema es el miedo a lo desconocido, y la cantidad de cosas que podemos perdernos por rechazar algo nuevo o diferente, sólo por ser eso, diferente.

Después de la genialidad del corto, Toy Story 3 me ha sorprendido, me ha encantado y la he disfrutado como una enana. Es realmente divertida y tiene algunos momentos estelares.

La frase del corto:

Las cosas más bellas del universo son las más misteriosas...

Y mientras veía la peli, pensaba en mi muro misterioso, que desde el día en que me dí cuenta de que me dolía el estómago si estaba con él y si no también, me tiene descontrolada. Y me preguntaba, como he hecho tantas veces, cúal fué el puñetero momento en el cambió el asunto, cuándo pasó la cosa de cero a cién y cómo no me dí cuenta de que estaba pasando...aunque supongo que no me hubiera servido de mucho.
Que sí, que lo misterioso es muy bello, pero que es agotador, también.

PS:Recomendación para los que tengais hijos, sobrinos, ahijados, hijos de amigos o cualquier niño que tengais a mano: ver la peli.

Confesiones con nocturnidad y alevosía



Tengo que confesar que soy una soñadora compulsiva. Sin paños calientes. Es lo que hay...pero también tengo que explicar muy bien qué significa para mí ser soñador.


Empezaré diciendo lo que no es un soñador: No es alguien que cree en imposibles, ni que da la espalda a la realidad, ni que vive aislado en sus fantasias.


Un soñador es alguien que se fija metas, que conoce las dificultades que se puede encontrar y aún así persiste; es alguien que cree en sus proyectos y en las personas y que confía en que las cosas pueden hacerse mejor.Un soñador es consciente de la realidad, y cree que se puede cambiar. Un soñador es un inconformista por definición. Soñar es apasionarse con las ideas, con las personas, con los proyectos y no dejarse contagiar ni una gota de pesimismo. Soñar es poder ver lo que puede ser sin perder de vista la realidad y el ahora.


Quién tiene la capacidad de soñar y creerse sus sueños tiene en sus manos el motor más potente que puede tener una persona...por eso hay que manejarlo con prudencia, porque si se tiene muy claro que se quiere ir a un sitio, hay muchas probabilidades de que se termine en ese sitio...o como dice Gustave Flaubert :



Ten cuidado con tus sueños; son la sirena de las almas. Ellas cantan, nos llaman, las seguimos y jamás retornamos.






.........

sábado, 17 de julio de 2010

¿Obstáculos o limitaciones?


No siempre es fácil distinguir si nos encontramos delante de un obstáculo o si lo que realmente tenemos es una limitación.


Los obstáculos nos obligan a encontrar diferentes maneras de salvarlos. La limitaciones pueden impedir realmente que consigamos algo. Si la limitación parte de nosotros y somos conscientes es algo que se puede trabajar y también puede ser salvable, pero si es ajena a nosotros hay que saber reconocerla para no desgastarse. Por ejemplo, yo quiero ser bombero, para eso, entre otras cosas tengo que medir como mínimo 1´70cm. Si yo mido 1´65, la altura para mí es una limitación. Me tengo que olvidar de ser bombero.

Si se pone toda la energía en salvar obstáculos y se saben reconocer las limitaciones nos estamos hacienda la vida mucho más fácil. La cuestión es saber distinguir. Yo me estoy haciendo un listado de obstáculos y otro de limitaciones. Hay cosas que son muy fáciles de clasificar, pero otras no. Por ejemplo el tema del muro. Ese, junto con algún otro, va a ir a una tercera columna que se va a llamar "expedientes x".
Hay una oración del teólogo Reinhold Niebuhr, que luego adoptaron en Alcohólicos anónimos que dice:
"Señor, concédeme valor para cambiar lo que puede
y debe cambiarse,
serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar
y sabiduría para distinguir la diferencia".
....................

domingo, 4 de julio de 2010

Sentimientos, sensiblerias y tipos duros


-Emotiva: (adj) Sensible a las emociones.
-Sensible:(adj) que siente física y moralmente. Que se deja llevar facilmente del sentimiento.
-Sentimiento: 1-:Acción y efecto de sentir o sentirse. 2- Estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente.


Ser una persona emotiva, sensible a las emociones o cuyo ánimo se ve afectado por causas que lo impresionan vivamente, no tiene nada de malo. Es cierto que son características que vienen mejor para dedicarse a ciertas profesiones como todo lo relacionado con el arte, la creación etc. Al margen de esto, ser emotivo puede llegar a considerarse una debilidad y se puede confundir emotividad con fragilidad. No puedo estar más en desacuerdo con esto. Estamos confundiendo la forma con el fondo.

Yo puedo ser sensible, que lo soy, pero no frágil.

Yo puedo ser emotiva, que lo soy, pero eso no me impide ser fuerte, al contrario, en mi caso la fuerza proviene de la capacidad para controlar y entender ese torrente de emociones. Si no pudiera hacerlo, sería una debilidad, pero al hacerlo se convierte en una gran fortaleza.

Las emociones, que en un determinado momento pueden afectarme demasiado si no las racionalizo y las relativizo, también son las que hacen que crea en cosas, que me empeñe en cosas, y algo muy importante, que sea capaz de contagiar esa emoción, esto es, de transmitir.

En realidad, la emotividad es una de las cosas que nos diferencia de un calamar o de una oveja lacha. Es algo, que además no resulta fácil de manejar, por eso hay demasiada gente que la evita, la teme o simplemente hace como que no existe. Enfrentarse a las emociones de los demás es mucho más fácil que enfrentarse a las propias y entenderlas. Por eso hay tantos tipos duros que se esconden dentro de un caparazón, debajo de una piedra o detrás de un muro. Es una forma de miedo, como otra cualquiera.
Es más frágil el que reniega de sus emociones que el que las asume.

sábado, 3 de julio de 2010

Stretching


Entre unas cosas y otras, llevo una temporadita que de tanta introspección voy a sacar petroleo. Con todo esto de "de dónde vengo", "dónde estoy" y "a dónde voy", estoy cogiendo un poco complejo de Guía Campsa. Todo el día introduciendo coordenadas, calculando ruta, decidiendo si quiero pagar peajes o no...Pero está muy bien. El conocimiento es la única manera para ser medianamente libre y todo proceso de conocimiento, descubrimiento o crecimiento suele doler en algún momento, como cuando de pequeños pegábamos un estirón y nos dolían las rodillas o nos subian unas decimillas de fiebre.

Elsa Punset en su Brújula para navegantes emocionales, cita al poeta libanés Jalil Gibran, autor de El Profeta, que dice:

"Serás libre, no cuando tus días no tengan preocupaciones ni tus noches penas o necesidades, sino cuando todo ello aprisione tu vida y, sin embargo, tú logres sobrevolar, desnudo y sin ataduras".

Vamos, que hay que seguir con la prospecciones petroliferas, con el stretching, y con las decimillas de fiebre necesarias. Cosa especialmente complicada si pasadas las once de la noche el termómetro pasa de los treinta grados. En ese caso procede ducha de agua fría y dejarse de historias.

viernes, 2 de julio de 2010

Corazonada

El mayor error del ser humano es

intentar sacarse de la cabeza

aquello que no sale del corazón.


(leido en un muro de Facebook, que se encuentra de todo)


Visto así, de sopetón, me da que es una gran verdad, pero es una corazonada...

jueves, 24 de junio de 2010

Cómo nace, crece y se reproduce una visión


Un día algo me ronda por la cabeza. Algo remoto, que no contemplo como algo factible. Hasta que lo empiezo a contemplar. ¿Que pasaría si...? Todo empieza como una hipótesis, que se convierte en una visión, un objetivo, un fin, o como se quiera llamar.



-No, ni me lo planteo, ni hablar de eso...suele ser el comienzo. Esta etapa es corta, enseguida paso a....


- ¿Y por qué no?


- ¿Me veo allí haciendo eso?
- ¿Cuales son los frenos?..los defino, no hay tales frenos. Nada insalvable más bien.


- ¿Qué me preocupa? Lo anoto. Escrito no parece tanto, leido menos. Lo tengo en cuenta.


-¿Qué me da miedo? Normalmente, nada.


- ¿Que puede pasar si lo hago?...consecuencias para mí, daños a terceros si los hay...


-¿Lo quiero hacer de verdad?...si la respuesta es sí, normalmente en este punto no hay vuelta atrás....


-¿Lo puedo hacer? ¿Tengo las capacidades? ¿Sé como hacerlo?


En el libro que ahora me quita el sueño, La montaña es mi reino, de G. Rebuffat, me encuentro con esto:


"Con frecuencia una ascensión nace como un sueño, se convierte en una exaltación, un deseo espontáneo, en ocasiones irracional. Un bello nombre, una forma, una historia, un recuerdo y ya estamos unidos a esa cumbre. (...)También hay que calcularlo, encontrar una relación entre el objetivo-cima y el itinerario previsto, averiguar las condiciones de la roca y el hielo según la temporada, su altitud y orientación, el descenso más o menos difícil, y en especial la cantidad total de esfuerzo necesario y los medios con los que cuenta el alpinista: su técnica, resistencia moral y física, conocimiento de la alta montaña y su metereología, experiencia, sangre fría...La decisión se toma tras valorar el objetivo y esos medios disponibles. A lo largo de una ascensión el alpinista se verá aún más obligado a evaluar nuevos elementos: su grado de fatiga y el de sus camaradas, la hora y el posible retraso, la transformación de la nieve bajo la acción del sol y del viento, la evolución de las nubes...Renunciar cuando la cumbre se encuentra cerca exige a menudo más valor que continuar; en cambio algunas veces la única solución es alcanzar la cima para descender por la otra vertiente, más resguardada y que permitirá una bajada menos larga y de inferior dificultad..."


Vamos, que entre mis hipótesis y estos libros que los carga el diablo tengo un peligro...

sábado, 19 de junio de 2010

Aspersores


El sonido de los aspersores regando el césped me trae la imagen del verano, del final de curso y del comienzo de unos meses "asilvestrados". Es un sonido de piscina; el ruido de fondo de las últimas horas de la tarde, cuando había que subir a casa con el pelo mojado, las chanclas y el berrinche por tener que salir del agua. Desde casa, con las ventanas abiertas, escuchaba los aspersores abajo en la piscina, recordándome que ellos estaban allí y yo no.


Ahora escucho un aspersor y me dan ganas de meterme al agua y no salir en toda la tarde. Soy como el perrito de Paulov.


Vuelve a ser verano, final y principio de muchas cosas una vez más. El verano pasado tenía muy claro lo que no quería, después de una larguísima temporada de reflexión, y eso desembocó en una decisión que ya se había retrasado demasiado tiempo. Un año después tengo muy claro lo que sí quiero, y me da la sensación de que estoy empleando mi esfuerzo y mi energía en otras cosas para olvidarme de ello...pero no me sirve de nada.


Los aspersores me suenan a verano, y el verano, como cuando uno es pequeño, sigue siendo una época de descubrimiento, crecimiento, puntos seguidos y puntos y aparte.