(...) No puedo elegir, me quedo aquí,
entre olas verdes y montañas azules

(Kirmen Uribe)

Mostrando entradas con la etiqueta Cosas en las que no debería pensar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosas en las que no debería pensar. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2011

La tercera capa


Algunas veces pienso que me estoy protegiendo y que hago lo que hay que hacer.
Otras, en cambio, pienso que lo que estoy haciendo en realidad es traicionarme. Por hacer lo contrario de lo quiero hacer, que es alejarme en lugar de acercarme, callarme en lugar de hablar y ponerme una membrana impermeable de "en realidad esto me dá igual", cuando lo que me gustaría sería calarme hasta los huesos.
Lo que viene a ser un sinvivir.
Aunque viéndolo todo desde un punto de vista racional, lo mejor es seguir con el impermeable. Está funcionando. He de decir que a veces me lo quito. Cuando me falta el aire, pero sé que lo tengo que llevar puesto las 24 horas del día. Me dá calor, me impide respirar profundamente, como a mí me gusta, pero eso es un mal menor. Cumple su función. Seguramente el secreto esté en tener una buena membrana y no un simple impermeable. Una de esas de Goretex de las carísimas como las que había ayer en Barrabés, y encima bonitas. Así si que se puede uno proteger de inclemencias varias...transpirando. Para ir a la montaña tengo una de esas. Pero necesito otra para todos los días, que en cualquier momento me pilla el chaparrón.
Ya lo decía Jarabe de palo en aquella canción...

Razón y piel, dificil mezcla,
agua y sed, serio problema

lunes, 21 de febrero de 2011

Agua caliente

Pienso que una ducha me sentará bién cuando por fín  el dia me permite cerrar la puerta de casa y dejar fuera  las cosas que pesan tanto . Pero no todo queda fuera. Echo la llave y veo que hay cosas que siguen conmigo. Están al fondo del pasillo, en la mesa de la cocina, o en el respaldo del sofá en el que me desplomo después de haber abandonado las botas en los alrededores de mi habitación, creo.
Pero seguro que una ducha me sentará bién. En la calle sigue lloviendo y el ruido del agua me empuja a buscarla, aunque un poco más calentita. El sillón puede esperar, pienso mientras oigo el ruido de la lavadora al centrifugar.
Abro el grifo y mientras el agua resbala por mi cuello y mi espalda no pienso en nada. Cierro los ojos. Si tuviera poderes pararía el tiempo. Y de repente lo paro. No importa el tiempo ya. No importa nada...hasta que el tiempo regresa otra vez y recupera su lugar y yo el mío, mientras me desenredo el pelo mojado. La ducha me ha sentado bien, sabía que sería así, y tú sigues dónde siempre, en el respaldo de ese sofá, al fondo del pasillo, junto a mis libros de la estantería, o en el perchero dónde cuelgo los pañuelos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La resistencia del troyano


Todavía no quiero renunciar. Aunque si fuera por lo que yo quiero, nunca lo haría., pero los daños son ya considerables y todo me dice que tiene que ser ya, que de aquí no se puede pasar, que más alante no hay nada de nada.
¿Cómo alguien tan apasionado se puede enamorar tanto de alguien tan estóico?
¿La atracción de los contrarios?
¿La atracción por los retos?
¿La defensa de causas perdidas?
¿La protección de especies en peligro de extinción?
¿Las ganas de complicarme la vida?

Decidir es renunciar. Y hay que decidir sin dejar opinar a ese troyano que llevo dentro que me bloquea el sistema operativo. Hay que reiniciar aunque sea en modo a prueba de fallos y luego ya veremos. Hay que dar oportunidades a quien las busca. Nunca se sabe.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Las moras, los clavos y esas cosillas.


Me pongo a ver Españoles por el mundo y me pregunto qué hago yo aquí todavía. Bueno, dicen que como en España en ningún sitio, pero cuando un veneno empieza a circular por la sangre, malo.
Y mientras me dedico a seleccionar un pais destino, que tenga mar, que tenga montañas y nativos muy simpáticos, además de algún que otro detalle, pienso en el asunto ese de las manchas de mora, que dicen que se quita con una verde. Pero esto es como lo otro, como lo del veneno. Me insisten mis amigas también con lo del clavo ese que quita al otro clavo...y les doy la razón, y con ella se quedan. Yo me quedo con el clavo, que no quiero que me saque nadie, que para eso es mío. Me tiene frita, pero que le vamos a hacer, es mi clavo, o mi mora, depende de cómo se mire. Y tampoco me gusta la mora verde, la quitamanchas.

domingo, 6 de febrero de 2011

Buscando el sol

Lo que hace nacer nuestras alegrías más puras es también la causa de nuestros temores más profundos. (Bajo los cielos de Asia)




El sol de invierno que tanto me gusta ha hecho de este seis de Febrero un día casi primaveral. Ayer trasnoché por culpa de Iñaki, que me tenía totalmente atrapada en su libro, y esta mañana tenía demasiado sueño, para ser  un Domingo sin salida a la montaña. Como un caracol he pasado el dia buscando el sol, cosa nada habitual en mí, y buscando palabras que me ayuden a entender, porque creo que lo que busco en los libros son las piezas del puzle que me faltan.  Algunos libros me ayudan a conocerme mejor y otros me ayudan a conocer mejor lo que me rodea. Podría parecer que la lectura es una forma de evasión pero para mí es todo lo contrario. Es como ir a la montaña. Es desconectar de todo para encontrar lo que buscas, o dejar de oir un montón de interferencias que me rodean para poder escuchar mi voz con más claridad.
Un buen libro es como un espejo, o como una pared de frontón que te devuelve las bolas con la misma fuerza y rabia con la que las envías tú. , y que te obliga a cambiar de sitio para poder seguir el juego...
Pues hoy todo el día buscando el calor del sol  y lanzando bolas y encajando otras...como la de Santi, mi peque mayor, que reconoció abiertamente que se ha pasado al Barça. Fué durante el partido contra el Atlético de Madrid, al que Javier y yo apoyábamos incondicionalmente...pero al ver el repaso que se estaban llevando los de la capital también estuvo a punto el pequeño de pasarse al lado oscuro...."No se puede estar siempre en el lado de los que ganan, chicos, hay que aprender a perder, que es mucho más difícil que aprender a ganar", ...les he dicho. Aunque sé que cuando eres pequeño esto es difícil de entender...cuando yo escuchaba a Torrebruno decir a quello de "lo importante no es ganar, sino participar y divertirse" yo pensaba que sí, que eso estaba muy bien pero para los demás, pero a mí no me convencía.
A lo mejor, ahora decir que se aprende más de las derrotas que de las victorias suena a querer buscar el lado positivo de todo, pero en realidad, tras algunos reveses se adquieren fortalezas que de otro modo sería imposible... "luchamos mejor tras ser burlados", escribe Iñaki Ochoa citando a Browning.
Ya es de noche, la temperatura es inusualmente suave para estar a principios de Febrero y yo sigo buscando el sol, pero el de invierno, ese que se necesita y que reconforta cuando el frio se instala dentro de tí.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Diferencias...


En la radio del coche Cadena 100, como siempre, y en ese momento sonando Si tú no estás, de Rosana. Ensimismada iba yo escuchando aquello de Si tú no estás aquí no sé, que diablos hago amándote...,(que no debería escuchar estas cosas, por mi bien),  y pensando "qué razón tiene esta mujer", cuando Javier me ha sacado de mis pensamientos en mitad de un suspiro que ni la Dama de las Camelias...
-¿Qué?..... ¿Qué dices Javier?
- Que qué pasa...
- ¿Que pasa dónde?
- En la canción...¿De qué va?

Así que me he puesto a hacerle al peque un comentario de texto de la dichosa canción...¿Por qué no me preguntará de qué va el Waka Waka?. En realidad no es dificil explicar estas cosas a los peques y para ser chicos tienen una capacidad para entender las cosas relacionadas con los sentimientos que me asombra. Llegará una edad en la que la perderán, digo yo, porque está claro que es muy difícil encontrar a alguien del genéro masculino hablar de estas cosas con normalidad y naturalidad. Una penita, se pierden algo maravilloso que no puede reemplazarse con ningún otro sucedáneo. ¿Será miedo? ¿Será vergüenza? ¿Será que viven en otra dimensión? ¿Será que de verdad somos tan distintos?... Y luego dicen que las complicadas somos nosotras.

Y yo, castigada sin escuchar a Rosana y cosas parecidas otra temporadita, que las recaidas son muy malas, y luego pienso en lo del muro, o en el dragón que no termino de cargarme, o en el troyano que se ha apoderado de mi disco duro....uff! lo que dá de sí una canción

viernes, 21 de enero de 2011

Manos heladas


Tienes las manos heladas, me decía esta mañana un compañero, mientras trataba de darme un poco de calor con las suyas. No es normal, no me pasa nunca, he pensado. No soy friolera. Y me he ido a prepararme un café, sólo para tener la taza caliente entre mis manos un rato. En realidad casi nunca tomó café por el café en sí. Lo hago para tener un tiempo para mí, o para otros. Por eso no me gusta tomarlo en vaso. Me gusta en taza, porque las formas y los tiempos son importantes....limitados, pero importantes. Y recuerdo aquello de Steve Jobs que me revoluciona todavía más, y me hace entrar en caos de lo clarito que lo veo...

Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.

Pero a estas horas de la noche, mis manos siguen frías. Y no es normal, porque aguanto bien el frio y hace un rato que estoy atrincherada con la manta y el termostato a 24. Algo dentro de mí está generando cubitos de hielo en cantidades industriales. Creo que mi sistema inmunitario intenta congelar la voz interior, pero ella no se deja. Y eso es el caos...que dicen que es bueno para los procesos creativos, por ejemplo.

miércoles, 19 de enero de 2011

La lógica de la intuición


Algunas veces se me recalientan las neuronas cosa mala. Demasiada información, demasiada emoción y demasiado de todo. Y en esos momentos me acuerdo de lo que siempre me dice el informático cuando le llamo para contarle que tengo un problemón: Apaga y vuelve a encender. Y lo bueno es que suele funcionar. Susana Tamaro dice en Dónde el corazón te lleve, algo parecido a lo que me dice el informático, pero de otra manera:

"...Cuando ante tí se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda,  y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio y escucha a tu corazón. Y cuándo te hable, levántate y vé dónde él te lleve".

...Así que, una vez más, me dispongo a reiniciar.

miércoles, 12 de enero de 2011

La leyenda de San Jorge o La princesa y el dragón

En el  tren de vuelta a casa me han puesto una peli que otro dia hubiera visto encantada: "Como entrenar a tu dragón", pero hoy no. Hoy no estaba yo receptiva y de buen rollo con esto de amaestrar dragones. Que lo que yo quiero no es entrenar a mi dragón, lo que quiero es cargármelo, como se ha hecho toda la vida de Dios con los dragones. Es una cuestión de supervivencia, o me lo cargo o se me come. Porque está visto que si el dragón está asilvestrao, y el mío lo está, es poco recomendable tenerlo cerca, por integridad personal, por evitar hemorragias internas y por la paz del mundo. Los dragones asustan porque son fieros y pueden hacer daño, y no parece que haya manera de defenderse de uno cuando lo tienes enfrente, pero que se sepa, al menos una vez, San Jorge se cargó a uno. Y la versión soft de la historia, la dejamos estar. Y si tengo que entrenar algo, que sea un hamster, que si se me declara en rebeldía es mucho menos peligroso.

sábado, 8 de enero de 2011

Experimento de alto riesgo


Ayer te dejé de querer. Así, de repente, como quién dice desde hoy no fumo o desde mañana corro todos los días. Fulminante. Se me ocurrió sobre la marcha. Voy a probar a ver si me sale, me dije, y me concentré mucho...concentrarse es hacer fuerza con la cabeza, pero con lo de dentro ¿eh?, explicaban el otro día en el teatro los Titiriteros de Binefar. Así que me concentré mucho, a ver qué tal. ¿Está segura de que desea enviar todo esto que siente a la papelera de reciclaje?. Sí, segurísima, me dije con mucho convencimiento, casi hasta creyéndomelo. Y le dí a "eliminar". Y automáticamente te dejé de querer , como por arte de magia, y noté que ya no te echaba de menos y que ya no notaba ese nudito en el estómago que tengo permanentemente . Un alivio.Una balsa de aceite, un remanso de paz, una vida mucho más estable, predecible... y gris. Pero gris chungo, tirando a oscuro. Una jubilación anticipada, una pulserita de "todo incluido" en un complejo hotelero del Caribe para toda la vida....con lo poco que me llama a mí eso del Caribe. Un viaje organizado en autobús con parada, si hay tiempo, de cinco minutos en las principales capitales del mundo.  Una pena. Una tristeza. No me quiero jubilar en el Caribe.
Así que la concentración me duró poco rato. Luego me desconcentré y ya estabas aquí, como siempre, poniendo todo patas arriba, sin saberlo... como siempre.

miércoles, 5 de enero de 2011

Post-it y reciclaje


Te sigo dejando post-it todas las noches. Lo tienes en la almohada, no sé si lo ves. No he dejado de hacerlo ni un sólo dia, da igual si estaba en casa o estaba de viaje, da igual si era festivo o laborable, si había trasnochado o a las diez estaba en la cama...Y cada uno que te dejo es un billete sólo de ida, que deja algo de mí allí, contigo, y que no vuelve, pero bueno, no pasa nada, tengo mucho, de mí, quiero decir. Te lo puedes quedar con los pos it, que por cierto, no son nada ecológicos, y con eso de la parte adhesiva no sé si son reciclables.  Los míos sí, totalmente reciclables. Una vez escritos se convierten en sueños y los sueños una vez soñados, toman forma de pos it, y así siempre, reciclando y re-reciclando. Y no son amarillios. No me gusta el amarillo, prefiero el azul, así que son azules. Azul reciclable, como debe ser.

lunes, 3 de enero de 2011

Dificultades técnicas


Estoy venga a darle vueltas al asunto porque no hay manera de se ponga en marcha. Viene sin libro de instrucciones, cosa que por otro lado tampoco me importa porque no suelo leerlos, pero en este caso creo que me hubiera venido bien, por lo complicado del tema. Yo le pongo paciencia. Mis amigas me dicen que lo devuelva, que otro podría valerme. Pero los marcapasos no son algo de quita y pon. El mío está colocado muy bien, entre la piel y el corazón. Igual son las pilas, que no tiene. Igual es que no va a pilas, o igual sí y solo se las tengo que poner.
Sólo me falta enchufarlo a la corriente. A 220, a ver si reacciona. Igual es por eso.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Viendo los saltos de esquí


No estoy preparada para dejarte atrás,
así que te vas a venir conmigo al año nuevo.
Dejarte atrás sería renunciar a algo muy importante de mí misma
y ya decidí una vez que nunca más.
Así que,en contra de toda lógica, 
consejos varios y sabias reflexiones,
 nos vemos en el 2011, cabeza dura.
Y para empezar, mañana, entre el sueño y la resaca
 viendo los saltos de esquí, pensaré en tí.


.........

Brotes y piedras


Igual el año nuevo es el momento para dejar cosas atrás. El tipo de cosas que me hacen preocuparme, o que hacen que pase la frontera que hay entre invertir tiempo o perder tiempo, invertir energia o perder energia, invertir ilusión o perder la ilusión...ganar o perder, en definitiva.
Tengo el tiempo, la energia y la ilusión pero ¿lo estoy poniendo en el sitio adecuado?
A veces tengo la sensación de estar sembrando en un pedregal, pero me gusta tanto el pedregal que no lo quiero ver. Creo que el día menos pensado va a brotar algo de esa tierra seca y árida. Lo que pasa es que no hay que esperar mucho de  los pedregales.
Igual el año nuevo es el momento de decir "hasta aquí hemos llegado" y entonces dejar de esperar cosas improbables. Es como no saber si hay vida en el más allá...¿Habra vida?. Es como sentarse en una terraza a esperar a que te pregunten ¿Qué quieres tomar? sin saber si en realidad tienes que ir a pedir a la barra. Es la sensación de esperar sin saber si hay algo que esperar y a la vez la sensación de que sólo es eso lo que quiero esperar.
Si supiera que al final, cuando sea, un dia, va a salir un brote verde entre las piedras, seguiría esperando, pero las piedras son tan duras... Casi como la cabeza de un aragonés, que es mucho decir.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Ahí queda eso...

Hoy va ser un dia muy largo.Muchas cosas que hacer y dos reflexiones que me acompañan hoy, y todos los días:

1-¿Qué espera tu corazón cuando niega lo que espera con desesperación?
 (José Bergamín)

2- No es más grande el que más espacio ocupa, sino el que más vacío deja cuando se va.
(no sé quién dijo esto)


........................................

domingo, 26 de diciembre de 2010

Tiempo indoor

Esta tendencia mía a la anarquía se desata hasta límites insospechados cuando tengo dos días seguidos de fiesta y ninguna obligación por delante.  Necesito estos días, son como un oasis en mitad de un desierto lleno  de obligaciones, horarios, citas, planes de acción, fechas tope para no se qué e imprevistos varios, que en la mayoría de los casos superan a los previstos.
Una vez superadas las dos primeras fechas de las fiestas navideñas, que este año las he vivido al estilo Bridget Jones, esto es, siendo la única soltera de la familia, me dispongo a disfrutar de mi tiempo indoor, con mi pijama de Snoopy y mis calcetines Quechua. Y lo primero que hago precisamente es eliminar ese tiempo que otros días me marca la existencia. Hoy no, hoy mando yo. No hay horario, para nada. Es toda una experiencia. No miro el reloj en todo el dia. No me interesa. Convierto mi casa en un parque temático de lo que más me gusta y no me importan los temporales, los bajoceros  o si es de dia o de noche. Eso sí, en cuanto oscurece enciendo las luces del árbol. De vez en cuando, una llamada me vuelve a colocar en el espacio y el tiempo, pero en cuanto puedo, me pierdo otra vez. Y esta paz y esta tranquilidad de vez en cuando se agitan un poco;  cuando no soy capaz de olvidarme de ese agujero negro que intento tapar.
Me tengo que planchar el uniforme. Y me tengo que olvidar de ese dichoso muro, que cada vez es más muro. Lo que pasa es que "tengo que" no es lo mismo que "quiero". "Tengo que" es obligación y "quiero" es convicción y pasión.Y no quiero, aunque debo. Así que me voy a planchar. En eso cedo. En lo otro no.

martes, 21 de diciembre de 2010

Servicios mínimos


Estos días ando un poco esquiva con el portátil .Lo estoy evitando voluntariamente, porque estoy cansada, y cuando estoy cansada me resulta mucho más difícil controlar lo que escribo, es como si no me quedaran fuerzas para ponerle puertas al campo. Así que mantengo las distancias. En los últimos cuatro días he empezado a escribir unas diez o doce entradas y todas están guardaditas como borrador  porque estos días sólo quiero escribir de tí. Y no quiero. Porque tu ausencia ocupa tanto espacio que no deja sitio para nada más. No me salen palabras que hablen de otra cosa, así que , desde hace unos días hay censura en este blog. Porque estoy cansada y aburrida de escuchar cosas igual de bonitas que de vacías. Porque no digo lo que quiero decir ni escucho lo que me gustaría escuchar. Porque hay canciones que no quiero cantar, historias que no puedo leer y deseos que no quiero escribir.

lunes, 13 de diciembre de 2010

1,2,3...probando


Como he probado a olvidarme de tí y no me sale nada bien, igual tendría que olvidarme de mí, de lo que quiero,  lo que extraño y  lo que recuerdo.  Algún día también lo he intentado y creo que me ha salido. Y me voy a dormir tan contenta, creyendome que está todo controlado. Y resulta que no, que lo que olvido por el día, lo sueño por la noche. Igual que Penélope, haciendo y deshaciendo, tejiendo y destejiendo. Y no quiero quedarme en Ïtaca, mientas Ulises se pierde entre cantos de sirenas.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El agujero negro


Los días de fiesta tengo más tiempo para escucharme. En ocasiones no me paro a hacerlo pero los días libres sí, no hay nada que me impida hacerlo. Normalmente es algo bueno, aunque no siempre. Hoy tengo dolor de estómago. Quedaría más bonito decir que me duele el corazón, pero no.Quedaría mucho mejor decir que lo que me pasa es que no puedo respirar o que me falta aire o cualquier cosa de esas, pero no es así. Quedaría más romántico.Y si dijera que se me hiela la sangre en las venas también quedaría muy prosaico, muy decimonónico. Pero es que no es nada de eso. Lo que tengo  es un dolor localizado en la boca del estómago y es exáctamente el mismo que empecé a notar hace ya un tiempo. En realidad no es dolor, es una sensación de tener un agujero, un vacío; sí, esa es la sensación que mejor lo define. Y no es hambre tampoco. Es un pedazo de boquete al que le podría poner nombre y apellidos. Algo así como un agujero negro del espacio exterior al que dá miedo asomarse.Así que mejor no me asomo. Procuro ignorarlo todo lo que puedo, pero está ahí, como una chinita en la bota. Y pienso que esa cosilla que me molesta en la boca del estómago será cualquier otra cosa...pero no me lo creo ni yo. Y me tiene hartita....me tiene hasta las narices porque al fin y al cabo es una forma de dependencia, de algo que se escapa de mi control y que sigo sin entender del todo.
Así que sigo con las maniobras de distracción, hoy tocan Hispanos y Romanos, esa especie de imitación de Braveheart a la española. Pero el agujerito sigue en su sitio.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Rumores navideños de todos los años


Desde hace ya bastante tiempo tengo sospechas sobre la identidad de los Reyes Magos. Yo no he visto nada raro pero todos los años oigo cosas. Hace dos días, escribiendo las cartas de este año, Santiago, que tiene nueve años me dijo: "¿Sabes lo que me ha dicho Lidia?... que los reyes son los padres...", Y el caso es que no es la primera vez que escucho este tipo de rumores. Santiago y yo llegamos a la conclusión de que es imposible, Yo le dije "Sí, yo también he oido lo mismo alguna vez, pero no me lo creo". Después de mucho razonarlo y de encontrar motivos de peso para creer que los rumores son falsos, continuamos escribiendo las cartas mientras Javier, de seis años, ni se molestaba en entrar en un debate tan estúpido, centrado en copiar muy clarito el nombre de los Bakugan que quiere  y alguna otra cosilla con nombres muy raros.
Ellos tienen ya muy claro lo que se van a pedir. Yo todavía tengo dudas. Hay que tener mucho cuidado con lo que uno pide, porque te lo pueden traer.  He buscado por internet y no he localizado ningún número de atención al cliente de los Reyes Magos, ni siquiera una página con preguntas más frecuentes. Es mucho más difìcil dar con ellos que con un operador de Telefónica cuando te quieres dar de baja. Lo puedo llegar a entender, son malas fechas para ellos. Si finalmente no los localizo me tendré que guardar mi petición especial para otro año y tirar por el camino de lo de siempre: Tengo dos cosas: una memoria externa y una mochila grande. La memoria externa la quiero usar para almacenar pelis y fotos que me están ocupando ya muchísimo espacio, recuerdos que quiero guardar sólo para cuando yo quiera, y mis dichosos latidos insumisos, que van a estar mucho más controlados allí. A ver si con eso, mi memoria interna sufre menos.
La mochila grande es un asunto pendiente. Igual que el GR pirenaico. Igual que el treking de los Alpes. Igual que tantísimas cosas. Igual que el árbol de Navidad que tengo que poner esta tarde. Que de hoy no pasa.
Igual Lidia tenía razón. Por si acaso, yo mando la carta.